¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Exhibición taurina en Carranque

 

Los festejos taurinos celebrados durante las Fiestas Patronales de Carranque, atrajeron un considerable número de visitantes que hicieron bullir las calles del municipio durante la celebración de los mismos, especialmente durante la celebración del encierro nocturno de la noche del sábado, donde los tres astados que recorrieron las calles se abrían paso entre el numeroso gentío concentrado en el recorrido, sin que produjera ningún tipo de incidente reseñable,, algo que se repitió en el encierro matinal del domingo, donde además de las reses del encierro nocturno, recorrieron las calles del pueblo las que habrían de ser lidiadas en el festejo taurino de la tarde, reses de la ganadería El Ventorrillo, de las que los maestros Víctor Janeiro, Alberto López Simón, el novillero local Javier Martin y el rejoneador Pascual Pereira, supieron aprovechar su magnífico comportamiento en el ruedo para sacar lo mejor de su arte y deleitar a los asistentes a un festejo casi histórico, con ocho orejas y tres rabos como trofeos en las manos de los toreros y con los tres novillos lidiados a pie dando la vuelta al ruedo entre los aplausos del respetable, lo que hizo que al final del festejo, junto a rejoneadores y toreros, tanto estos como el publico solicitaran la presencia del mayoral de la ganadería para recibir la ovación de los asistentes, que pudieron disfrutar del magnífico espectáculo y presumieran de lo vivido en una excepcional tarde de toros en la plaza carranqueña.

Una magnifica tarde de toros que, en cierta manera, se había comenzado a gestar en la tarde anterior, cuando varios jóvenes de la localidad, lidiaron cuatro reses, haciendo gala de un valor y un tesón que el público asistente supo agradecer ovacionando cada una de sus actuaciones, especialmente cuando muchos de ellos experimentaban por primera vez la mezcla de sensaciones de angustia y atrevimiento que suponen ponerse delante de un bravo becerro.

Desarrollando todo un abanico de artes toreras, desde recibir a uno de los astados a puerta gayola, torear al natural, brillantes pases dignos de cualquier maestro de la tauromaquia, poner banderillas e incluso sentir en sus propias carnes el desgarro que provoca el roce con el rejo de una banderilla, lo dicho, toda una demostración de valor y torería la de estos jóvenes carranqueños que esperan sirvan de ejemplo para otros jóvenes que se vayan sumando al noble arte del toreo. Para todos ellos fueron los aplausos del público asistente y desde estas líneas les transmitimos nuestro testimonial reconocimiento.

 

Modificado por última vez en Lunes, 07 Octubre 2013 13:40
volver arriba